Empecemos por decir que no puedo votar, pues me robaron la cedula y aun ando con contraseña. Así que dependo completamente de la sabiduría del resto de colombianos. Con un poco de resignación, había aceptado esta realidad sin comentar a favor o en contra de un lado o el otro. Hasta hoy.
Al comienzo de la campaña, leí las propuestas de gobierno de los dos candidatos que compiten en la segunda vuelta. En ese entonces me había preocupado algo que Mockus tenía escrito en su página web, pero cuando lo comente con amigos, y fui a mostrarles, el plan de gobierno había cambiado. El nuevo me parece excelente. Lo que dice en su plan en la página web es una propuesta interesante. Si no lo has hecho, visita el Partido Verde.
Como sucede en sus intervenciones públicas, Mockus ha dicho cosas, y luego las corrige. Excelente, tiene la capacidad de corregir sus errores. De la misma manera asumí el cambio en el plan de gobierno. Pero ayer, tuvimos debate. Otro de tantos. Y ayer resurgió lo que me preocupó de su plan de gobierno inicial. Este es el artículo de El Tiempo donde resumen el último debate presidencial, y en particular, me llama la atención este aparte:
Para Mockus la productividad era entendida básicamente, como la idea de hacer más con lo mismo, lo que a su juicio, perjudicaría la generación de empleo.
En la primera década del siglo XXI, donde la productividad y el avance tecnológico se mueven aceleradamente, alguien piensa que un país sale adelante con menor productividad, y que los demás países van a esperar. Como en la fabula de la liebre y la tortuga, podemos pensar en echarnos una siesta en la comodidad de un empleo para todos, mientras las tortugas en otros lugares del mundo se esfuerzan mas allá de sus capacidades, haciendo más con lo mismo, sin detenerse. Adivinen quien llegará primero a la meta si actuamos así.
La productividad, la innovación, y el avance tecnológico si tienen costes inmediatos en empleo. Pero en el largo plazo, los mercados demandan la producción resultante de estos avances, y un país que carezca de ellos, es un país que carece de competitividad. Sacrificar todo esto para salvar el empleo, es una visión de corto plazo. Más aun, no es sostenible, pues cuando se pierden mercados por falta de competitividad, se pierden ingresos, no se puede pagar la nomina, y volvemos al punto inicial, solo que ya nadie sabe cómo se hace lo que se debe hacer. Me preocupa sobremanera durante un proceso electoral, pues diezmar o no la incipiente productividad del país depende en gran medida del gobierno de turno.
No obstante lo anterior, no soy tan ingenuo como para pensar que todos los empresarios van a traducir sus mejoras de productividad en mejores condiciones para sus consumidores y empleados. Se requiere de un liderazgo empresarial positivo, con principios, y moral. Esta es la virtud de la campaña de Mockus. Por una sola cosa, ¿debemos privarnos de todas las cosas buenas que ha planteado? Todos queremos que en el país se acabe la corrupción, la trampa, el todo vale. Creemos en la justicia, lo sagrado que es la vida, y que la educación es el camino para un futuro mejor.
¿Saben algo? Eso no está en las manos de una persona. Hacer nuestra parte no es votar por la persona que puso a relucir estos temas en la consciencia nacional. Hacer nuestra parte es actuar consecuentemente en cada una de nuestras responsabilidades ciudadanas. Mejor aún, no creo que quienes no votan por Mockus, piensen diferente (al menos no todos).
¿Algo más por lo que recomiendo no votar por Mockus? Su slogan: Si lo soñamos, lo logramos. Los colombianos siempre hemos sido soñadores de un país mejor. Le agradezco a Mockus enormemente por mostrarnos que compartimos este sueño, y por ponerlo a la luz del debate público. Pero quienes hemos cumplido al menos uno de nuestros sueños, y espero que todos los colombianos clasifiquemos en esta condición, sabemos que para lograr las cosas se necesita mucho más que soñar. Se requiere esfuerzo, trabajo, y constancia, entre otros. Soñar es solo el principio. Entonces, comencemos a trabajar en construir ese sueño de un país más justo, más educado, más recto, más honesto. Pero no a costa de nuestra productividad, competitividad y avance. Porque no todo vale. Porque el fin no justifica los medios. Gracias, Profesor Mockus, por lo que nos has enseñado.

Este fue mi aparte favorito:
¿Saben algo? Eso no está en las manos de una persona. Hacer nuestra parte no es votar por la persona que puso a relucir estos temas en la consciencia nacional. Hacer nuestra parte es actuar consecuentemente en cada una de nuestras responsabilidades ciudadanas.
Y considero que con esto se resume tu posición frente al tema.
Efectivamente no solo bastan las palabras en un discurso político, sino una propuesta seria, que lleve a la obtención de los resultados esperados y prometidos.
Mockus, tiene una excelente hoja de vida en su gestión administrativa en Bogotá. Sin embargo, las politicas y más aún los criterios económicos que considera respecto al tema de empresa, podrían afectar considerablemente al país. Dada su equivocada posición sobre “Productividad = desempleo”.
Agradezco tambien las clases de moral y ética que promueve el profesor Mockus, pero como bien dices: Se requiere de un liderazgo empresarial positivo, con principios, y moral, y lamentablemente tiene solo estos dos últimos.
Muy bueno este post! votación excelente.
Hola Albita. Muchas gracias por tu comentario, y me alegra que te haya gustado el artículo. Solo creo necesario aclarar que cuando hablo del liderazgo empresarial, me refiero a que depende de todos en la sociedad, no solo de Mockus. Yo creo que Mockus es un gran gestor. Bogotá es indudablemente mejor. Pero creo que manejar un país con esas convicciones sobre el empleo sería grave para nuestro futuro.
I like it!!.. y lamento que no puedas votar.. hubiera preferido que no formaras parte de esas estadisticas..
Confieso que estando acá en Francia ha sido duro y triste darme cuenta lo poco que realmente conozco mi pais. Leo articulos y me pregunto: donde estaba yo cuando paso todo esto? Que he hecho aparte de quejarme cuando veía noticieros? A veces siento que muchos de nosotros no aprovechamos de verdad los tiempos y los espacios para aprender para la vida, que no hablamos de temas claves, que no estamos acostumbrados a debatir, a argumentar…
En fin, bueno darse cuenta ahora y no dejar pasar mas tiempo…
Mejor aun, espero después de mañana todos sigamos interesandonos, conociéndolo, preparándonos!!!
Ojala todos los colombianos habilitados VOTARAN, participaran e hicieran de sus votos, votos LIBRES, A CONCIENCIA.
Yo creo que es hora de parar el juego y la trampa de votar a cambio de recibir favores políticos y si puedes, alienta a los otros a no votar por “regalos”.
Como tu lo mencionabas en tus palabras.. El cambio empieza por nosotros mismos!
Feliz fin de semana.. ahhh y FELICITACIONES por tu Graduacion…
Hola Gihovanna! Muchas gracias por tu comentario, y estoy de acuerdo contigo que es importante dialogar interesadamente. Aprender a hablar de política y religión, y esos temas que nuestros mayores le han puesto tabú por evitar altercados, cuando lo importante es trabajar en la tolerancia y no en evitar estos temas cuya discusión es de vital importancia para lograr una comunidad donde se valoren las necesidades y convicciones de todos. Nunca vamos a estar todos de acuerdo, pero la pluralidad de opiniones nos permite fortalecer las propias. Al menos esa es mi experiencia personal.
Más que nadie, yo también lamento no poder votar. Pero entiendo que cosas así mejoran la legitimidad del proceso, pues no habría nada más facil de falsificar que una contraseña.
Por último, es cierto que espero que todos voten, según lo que quieren para el país. Despues de eso, lo que nos toque sera el resultado de lo que escogimos colectivamente.
Carlos Alfredo, confieso que me parece curiosa la estrategia de descalificar la propuesta del candidato del partido verde basándose exclusivamente en una frase publicada por un medio perteneciente a la familia de su principal contrincante político. Si algo me han enseñado los casi 16 años que llevo leyendo la prensa de este país es que la imparcialidad es un lujo que solo existe en nuestros más ingenuos deseos.
Sin embargo, me parece interesante la pregunta que despierta su artículo sobre la visión del candidato Antanas Mockus sobre productividad y competitividad.
Existen múltiples maneras de medir la productividad de una empresa y una economía. Las alternativas varían desde la creación de valor por unidad de factor productivo hasta la simplificada medición de la producción por unidad de trabajo. La única constante de todas las mediciones es que la productividad siempre es una razón geométrica (léase división) entre dos datos: uno en el numerador y otro en el denominador.
En su más simple expresión, la productividad de una empresa es calculada como el cociente que resulta de dividir su producción por el número de trabajadores. Como toda fracción, dicho cociente puede ser aumentado (entre otras formas) cuando un empresario encuentra la manera de mantener su producción constante con una planta menor de empleados.
Con la honestidad que lo caracteriza, Antanas planteó en el último debate de RCN el temor que le genera pensar que dicho escenario se presentara en la economía colombiana. El país ya está suficientemente lleno de desincentivos a la contratación formal de empleados, tales como lo carga extrasalarial que eleva el costo de tener un empleado legalmente contratado en aprox un 76%, como para ahora dar incentivos a la productividad empresarial sin poner condición alguna de generación de empleo.
Afortunadamente, la propuesta de Mockus en materia de productividad y competitividad es mucho más amplia que la mostrada en el debate. Asesorado por economistas como Alejandro Gaviria, Mockus ha estructurado su propuesta de sacar a Colombia del bache competitivo en que se encuentra de la mano de una revolución educativa y el manejo eficiente y eficaz de los recursos públicos (esos que tanto llama sagrados) invirtiéndolos en seguridad, infraestructura, ciencia y tecnología.
Michael Porter, el llamado gurú de la competitividad, dice que la ventaja competitiva de un país se cimienta sobre un diamante construido a partir de 4 importantes factores inter-relacionados entre sí bajo la influencia del gobierno central. Mockus plantea alternativas para construir sobre lo ya alcanzado en varios de los frentes que Porter considera estratégicos para la competitividad.
Los invito a informarse más sobre la propuesta de este hombre, de quién se temía en igual medida antes de su llegada a la alcaldía de Bogotá, pero que terminó finalmente entregando dos de las mejores administraciones en la historia de la capital del país.
Ya que está en la onda de los blogs, le recomiendo visitar la página http://antanasmockuspresidente.blogspot.com/ donde encontrará información de la propuesta de Mockus más allá de la suministrada en la página web del partido verde.
Un gran saludo!
Tomas, muchas gracias por compartir! Tiene razón en que usar El Tiempo no es el mejor modo de mostrar lo que el hombre dijo personalmente en el debate. Yo no solo tengo la experiencia de leer la prensa, sino de haber hablado con la prensa, y se cuanta distorción puede haber. Sin embargo, me tocó usar este recurso, pues el debate no lo encontré disponible en Internet inmediatamente. Pero si alguién me puede conseguir el video, lo agradecería y lo incluiría en este post para que cada cúal haga su propia interpretación, pues esto lo dijo Mockus, no El Tiempo.
Ya entrando en materia, no lo veo como un problema si la apreciación de Mockus fuera solo un temor. El problema es que un presidente actua en función de sus convicciones. No se limita a temer, y no cree que con ser elegido, echó abajo la fuente de sus temores. Insisto, resolver el desempleo, estimulandolo con incentivos que condicionen la generación de productividad, es una solución de corto plazo. Yo no niego que Mockus este correcto en su apreciación, me preocupa que lo considere un argumento relevante en este tema.
Me gustaría tocar un poco el tema de la presunta carga extrasalarial. No olvidemos que la mayoría de esos montos corresponden a salud, pensiones, cesantias, cajas de compensacion, ICBF, primas, y demas, que son beneficios que requiere el trabajador directamente, o que al menos en espíritu redistribuye beneficios entre la sociedad en general. No se cúal es el que vamos a desmontar para reducir la carga. El problema no es que cueste más, es que las empresas no lo pueden pagar, y sera más complicado si las empresas limitan sus oportunidades para ser más productivas, en pro de mantener el empleo por un rato.
Ya en un tecnicalismo, no se de donde sale el 76%. Hasta donde recuerdo, prestaciones y parafiscales suman algo cercano al 50%. En la empresa donde trabajaba, existían beneficios convencionales, y aún así no llegaba a un 76%. Pero nuevamente, esto es solo una cuestión técnica, que nada tiene que ver con la sustancia del tema.
Para concluir, como dije en el artículo, no leí la propuesta de gobierno una sola vez, sino varias, en diferentes momentos de la campaña, y me preocupa que cada vez leo una propuesta diferente. Desafortunadamente, el mundo digital no tiene la permanencia del papel, y no puedo mostrarle que eso que dijo en el debate, hacía parte de su propuesta original.
Lo que si es mas complicado de cambiar son las convicciones de un hombre, pues debe estar abierto a cambiarlas, pero como demostró en el debate, Mockus puede corregir su discurso y el plan de gobierno publicado, pero las convicciones permanecen latentes en su interior. Ese pienso yo que es el verdadero problema. Un problema que es grave cuando se administra un pais, pero no lo es cuando se administra una ciudad, que en el caso de Bogotá, es innegable que Mockus hizo un gran trabajo.
Excelente articulo!